El color no es decoración, es psicología

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El moodboard lumínico: antes de disparar la primera foto en el set, ya sabemos qué luz vamos a usar. Si el concepto es «calidez orgánica», no podemos pretender arreglarlo luego con un filtro azulado en edición. La coherencia empieza en el foco, no en el software.

2

El revelado en bloque: no editamos foto a foto de manera aislada. Utilizamos Adobe Lightroom para trabajar por series. Creamos nuestros propios presets que actúan como base, pero —y aquí está el secreto— los ajustamos según la luz de cada sesión.

3

La regla del 80/20: para que un feed no sature, aplicamos un 80% de tonos neutros y coherentes, y un 20% de «acentos de color» que rompen la monotonía y guían el ojo del espectador hacia donde queremos (un botón, un producto, una frase clave).

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